Autorización para ir al barbero

Un día, ya hace casi un año, pase a ser parte de las estadísticas Venezolanas, y me quede sin equipos fotográficos por simple gusto de algún pobre diablo.
En ese momento quizás me costo mucho entender la causa, pues tenia cerca de un año alejado de mi profesión y trastabillaba sin cesar haciendo grandes esfuerzos por mantener la nariz fuera del agua.
Hoy quiero agradecer a ese magnifico choro y al poder supremo que lo puso allí, pues ese acontecimiento me empujo a tomar decisiones importantes en torno a mi estilo de vida. Era tiempo de decidir, o seguir por este nuevo camino que estaba completamente oscuro o volver a la aparentemente serena orilla de mi 15 y ultimo de mi antigua profesión. No se si por terquedad o por el desinteresado apoyo de algunos compañeros de vida que me sembraron la duda de “que se si podía”, prestándome sus equipos, dejándome atrasar con los alquileres del estudio y con simples pero grandes espaldarazos acompañados de un “creo en ti” lo lograrás…
Pues decidí no letardamente, y me enrumbe al nuevo conocimiento “si me estrello, al menos será con una nueva pared” y ese mismo día me hice la promesa de que seguiría intentando, y que los equipos los recuperaría antes de que el pelo me creciera al punto de look roquero, así que me olvide de las visitas al barbero y me puse los patines.
Con cada observación de algún amigo o familiar “te estas dejando crecer el pelo?” me recordaba como flecha atravesando manzana, que me estaba tardando, y entonces buscaba algún motorizado para colgarme aferrado a la parrillera y agarrar un poco de impulso sobre mis patines oxidados. Paso el tiempo y logre parecer indigente, quizás hasta con un nuevo gusto aprendido al look mamarrachistico, pero hoy quiero decirles que ya tengo autorización de ir al barbero, luego de mucho esfuerzo y trabajo se consiguieron de nuevo, por su puesto y como lo vaticinaron los amigos son mucho mejores a los que ese bendito amigo se llevo.
Les quiero agradecer por el apoyo y por la esperanza que sembraron en mi cuando mas cansado estaba..

Equipos nuevos!!! Muchas ganas de trabajar y seguir aprendiendo!!!!

Reafirmando que cada lección de vida sabe amargo al principio, pero la paciencia y el trabajo tarde o temprano te recompensa con el dulce sabor de ver las metas alcanzadas y las lecciones terminadas

Gracias a todos por apoyarme en mi escuela de vida….

Cesar Quijada 24/08/2010

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